Los parásitos de verano en perros y gatos constituyen una de las principales preocupaciones de salud veterinaria durante los meses más calurosos. El aumento gradual de las temperaturas y la humedad ambiental favorecen la proliferación de ectoparásitos y vectores como garrapatas, pulgas, flebótomos y mosquitos comunes.
Aunque suele pensarse que los felinos que viven en interiores están protegidos, los mosquitos y parásitos pueden entrar fácilmente en los hogares. Entre las patologías más críticas transmitidas por vectores se encuentra la dirofilariosis o enfermedad del gusano del corazón, una infección que afecta tanto a perros como a gatos con dinámicas muy distintas pero igualmente peligrosas. En esta guía te explicamos cómo proteger a tus animales de compañía.
El riesgo de parásitos en perros y gatos durante el verano
Durante la época estival, el ciclo biológico de los insectos y arácnidos se acelera drásticamente. En el caso de los perros, el mayor tiempo en parques, campos y zonas rurales incrementa la exposición directa a garrapatas y picaduras.
Por su parte, los gatos —tanto los que tienen acceso al exterior como los 100% caseros— también sufren riesgos. Los mosquitos penetran a través de ventanas o terrazas, mientras que las garrapatas y pulgas pueden ser introducidas en la vivienda a través del calzado o la ropa de los tutores.
Por ello, la prevención no debe limitarse a los perros ni a los animales que salen a la calle, sino extenderse a toda la convivencia del hogar.
Garrapatas: peligros en perros y especificidades en gatos
Las garrapatas son parásitos hematófagos que se fijan a la piel del hospedador. En los perros son muy frecuentes en zonas como orejas, cuello y entre los dedos. En los gatos, debido a su hábito de acicalamiento continuo, suelen encontrarse en áreas de difícil acceso para su lengua, como la nuca o la cabeza.
Entre las principales patologías transmitidas por la picadura de garrapata destacan:
- Erliquiosis y Anaplasmosis: infecciones bacterianas que provocan fiebre, apatía y alteraciones vasculares.
- Hemoplasmosis felina (Mycoplasma hemofelis): infección en gatos que destruye los glóbulos rojos y causa anemia severa.
- Babesiosis: Protozoo que afecta principalmente al perro destruyendo sus eritrocitos y derivando en cuadros graves de anemia.
Nota importante: nunca debes usar antiparasitarios de perro en gatos. Compuestos comunes en perros como la permectrina son altamente tóxicos y potencialmente mortales para los felinos.
Mosquitos y la transmisión de parásitos graves
Varias familias de mosquitos (como los géneros Culex, Aedes y Anopheles) actúan como vectores biológicos de la enfermedad del gusano del corazón. Al picar a un hospedador infectado, adquieren las larvas (microfilarias) y las transmiten a perros y gatos mediante una nueva picadura.
Asimismo, los mosquitos flebótomos son los responsables de la transmisión de la leishmaniosis en perros, una patología endémica que también puede diagnosticarse de forma secundaria en gatos con sistemas inmunitarios comprometidos.
La enfermedad del gusano del corazón en perros y gatos
La dirofilariosis está causada por el gusano Dirofilaria immitis. Una vez que las larvas entran en el organismo de la mascota a través de la picadura del mosquito, viajan por la sangre hasta alojarse en el corazón y las arterias pulmonares.
La enfermedad se manifiesta de manera diferente según la especie:
- En perros: es un hospedador natural. Los gusanos alcanzan la madurez, miden entre 15 y 30 cm y pueden multiplicarse en gran número, provocando insuficiencia cardíaca y fallo orgánico.
- En gatos: es un hospedador atípico. Los gusanos tienen más dificultad para madurar y su número suele ser bajo (de 1 a 3 ejemplares), pero la presencia de tan solo un gusano o la reacción inmunitaria ante las larvas puede provocar cuadros respiratorios severos o muerte súbita.
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Calcular mi seguroSíntomas de infección parasitaria según la especie
Identificar las señales tempranas permite actuar antes de que las lesiones en los órganos sean irreversibles.
Síntomas en perros
Los perros con garrapatas o infectados por gusano del corazón suelen mostrar tos seca persistente, cansancio rápido tras el ejercicio, pérdida de peso, mucosas pálidas e hinchazón abdominal por retención de líquidos.
Síntomas en gatos
En los felinos, la dirofilariosis suele confundirse con asma o bronquitis crónica. Los signos incluyen tos intermitente, dificultad para respirar (disnea), vómitos no relacionados con el alimento, apatía y pérdida de peso.
Prevención y tratamiento antiparasitario
La mejor estrategia para proteger tanto a perros como a gatos es la prevención continuada durante todo el año, intensificada en los meses estivales.
Uso de antiparasitarios específicos
Es indispensable aplicar antiparasitarios externos e internos diseñados específicamente para cada especie. Para perros se emplean pipetas, collares o comprimidos orales. En gatos, las pipetas de rápida absorción (spot-on) suelen ser la opción más segura y eficaz para repeler y eliminar parásitos sin generar estrés.
Controles y test analíticos
Los test de diagnóstico rápido (mediante extracción de sangre) permiten detectar la presencia de antígenos o anticuerpos frente a Dirofilaria immitis o enfermedades vectoriales como la erliquiosis y la leishmaniosis en gatos.
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