La sarna en perros es un término utilizado para describir distintas enfermedades de la piel provocadas por ácaros microscópicos. Dependiendo del ácaro implicado, los síntomas, la forma de contagio y el tratamiento pueden ser diferentes.
Dos de las enfermedades por ácaros más conocidas en perros son la sarna sarcóptica, causada por Sarcoptes scabiei var. canis, y la demodicosis canina, asociada principalmente a ácaros del género Demodex. Es importante diferenciarlas porque la sarna sarcóptica es muy contagiosa, mientras que la demodicosis no se comporta como una enfermedad contagiosa convencional.
El picor intenso, la pérdida de pelo, el enrojecimiento, las costras y las lesiones producidas por el rascado son algunos de los signos que pueden aparecer en un perro con sarna. Sin embargo, otras enfermedades dermatológicas pueden producir síntomas similares, por lo que el diagnóstico debe realizarlo un veterinario.
Qué es la sarna en perros
La sarna es una enfermedad cutánea asociada a la infestación por determinados ácaros. Estos pequeños parásitos pueden vivir sobre la superficie de la piel, en el pelo o dentro de estructuras cutáneas, dependiendo de la especie implicada.
La respuesta de la piel a los ácaros puede producir inflamación, picor, pérdida de pelo y lesiones secundarias. En algunos tipos, como la sarna sarcóptica, el intenso prurito está relacionado en gran medida con una reacción de hipersensibilidad frente al ácaro y sus productos.
No existe, por tanto, una única sarna del perro. Existen diferentes infestaciones por ácaros y no todas tienen el mismo grado de contagio ni el mismo riesgo para otros animales o para las personas.
Además de la sarna sarcóptica y la demodicosis, los perros pueden sufrir otras infestaciones por ácaros, como la cheyletielosis, conocida popularmente como caspa andante, o infestaciones por ácaros del oído. Por ello, identificar correctamente el parásito es fundamental para establecer las medidas de tratamiento y control.
Tipos de sarna en perros
Cuando se habla de tipos de sarna en perros, las dos afecciones que generan más consultas son la sarna sarcóptica y la demodicosis. Aunque ambas están relacionadas con ácaros, tienen características muy diferentes.
La sarna sarcóptica está causada por Sarcoptes scabiei var. canis. Es una enfermedad muy contagiosa que puede afectar a perros de todas las edades. Los ácaros hembra excavan túneles en la capa superficial de la piel para depositar sus huevos.
Uno de los signos más característicos de la sarna sarcóptica es un picor muy intenso. Las lesiones suelen comenzar en zonas como las orejas, los codos, el pecho, el abdomen y los corvejones y pueden extenderse si la enfermedad no se trata.
Por otro lado, la demodicosis canina está causada principalmente por ácaros Demodex, que viven en los folículos pilosos y forman parte de la fauna cutánea normal de muchos perros en pequeñas cantidades. La enfermedad aparece cuando estos ácaros proliferan excesivamente.
La demodicosis puede ser localizada o generalizada. En algunos perros jóvenes aparecen pequeñas zonas de alopecia que pueden resolverse, mientras que los casos generalizados pueden afectar grandes áreas de la piel y acompañarse de infecciones bacterianas secundarias.
En perros adultos que desarrollan una demodicosis generalizada, el veterinario puede investigar la existencia de enfermedades subyacentes o situaciones que alteren el sistema inmunitario.
Otra infestación que puede afectar al perro es la cheyletielosis, producida por ácaros Cheyletiella. Puede provocar descamación, especialmente sobre el dorso, y es conocida como caspa andante. Es contagiosa entre animales y puede provocar lesiones transitorias en personas expuestas.
Cómo se contagia la sarna en perros
Para responder a cómo se contagia la sarna en perros es imprescindible saber qué tipo de ácaro está causando la enfermedad. No todas las formas se transmiten de la misma manera.
La sarna sarcóptica es altamente contagiosa. El contagio se produce principalmente mediante contacto directo con un animal infestado. Por ejemplo, el contacto estrecho durante el juego, la convivencia o la estancia en lugares donde coinciden numerosos perros puede facilitar la transmisión.
También es posible la transmisión indirecta a través de objetos contaminados, aunque esta vía puede tener menor importancia que el contacto directo. Entre los objetos que pueden intervenir se encuentran:
- Camas y mantas
- Toallas
- Cepillos y peines
- Material utilizado para el cuidado del pelo
- Otros objetos que hayan estado en contacto estrecho con un animal infestado
Los signos de la sarna sarcóptica no tienen por qué aparecer inmediatamente después del contacto. El periodo hasta la aparición de los síntomas puede variar y, según el Manual Veterinario Merck, los signos pueden desarrollarse entre aproximadamente 10 días y 8 semanas después de la exposición.
Además, pueden existir animales infestados que no muestren signos evidentes, lo que dificulta el control cuando varios perros conviven juntos.
La situación es distinta en la demodicosis canina. Los ácaros Demodex se adquieren habitualmente al principio de la vida mediante el contacto estrecho entre la madre y los cachorros. La enfermedad clínica aparece cuando existe una proliferación excesiva de los ácaros y no se considera una enfermedad contagiosa entre perros adultos sanos de la misma manera que la sarna sarcóptica.
¿La sarna del perro se contagia a las personas?
La sarna sarcóptica tiene potencial zoonótico. Las personas que mantienen contacto con un perro infestado pueden desarrollar lesiones cutáneas y picor. Los ácaros caninos están adaptados principalmente a su hospedador y la infestación en humanos suele ser transitoria, pero ante lesiones compatibles se debe consultar con un médico.
Si sospechas que tu perro tiene sarna, evita que mantenga contacto estrecho con otros animales hasta recibir instrucciones veterinarias. Para estar prevenido ante consultas, pruebas diagnósticas y tratamientos, también puede resultar útil contar con un seguro para perros y revisar previamente sus coberturas y condiciones.
¿Tu perro se rasca intensamente y está perdiendo pelo?
La sarna es solo una de las posibles causas. Un diagnóstico veterinario permite identificar el origen de las lesiones y establecer el tratamiento adecuado, además de determinar si existe riesgo de contagio para otros animales o personas.
Calcular mi seguroSíntomas de la sarna en perros
Los síntomas de sarna en perros varían según el ácaro responsable, la intensidad de la infestación, la respuesta inmunitaria del animal y la presencia de infecciones secundarias. En la sarna sarcóptica pueden observarse:
- Picor intenso: es uno de los signos más característicos y puede aparecer de forma repentina.
- Rascado frecuente: el perro puede rascarse, morderse o frotarse continuamente.
- Enrojecimiento: la piel puede aparecer inflamada e irritada.
- Pápulas y costras: pueden desarrollarse pequeñas lesiones que posteriormente forman costras.
- Pérdida de pelo: puede deberse tanto a la enfermedad como al rascado y traumatismo continuos.
- Excoriaciones: el propio perro puede producirse heridas al intentar aliviar el picor.
- Engrosamiento de la piel: puede aparecer en casos crónicos.
- Infecciones secundarias: las lesiones cutáneas pueden complicarse con infecciones bacterianas o por levaduras.
Las lesiones de la sarna sarcóptica suelen afectar inicialmente zonas como los bordes de las orejas, codos, corvejones, pecho y abdomen, aunque pueden extenderse a otras partes del cuerpo.
La demodicosis puede tener una presentación diferente. Puede producir alopecia, descamación, enrojecimiento y lesiones foliculares. El picor puede ser menos evidente que en la sarna sarcóptica, aunque puede aumentar considerablemente cuando existen infecciones secundarias.
En la demodicosis generalizada pueden aparecer extensas áreas afectadas, inflamación, costras e infecciones bacterianas profundas. Estos casos requieren seguimiento veterinario.
La pérdida de pelo o el picor no permiten diagnosticar sarna únicamente por el aspecto de la piel. Alergias, pulgas, infecciones bacterianas, dermatofitosis y otras enfermedades dermatológicas en perros pueden provocar lesiones similares.
Cómo se diagnostica y trata
El diagnóstico comienza con la historia clínica y una exploración dermatológica. El veterinario tendrá en cuenta la distribución de las lesiones, la intensidad del picor, la edad del perro, el contacto con otros animales y los tratamientos utilizados anteriormente.
Entre las pruebas que pueden emplearse se encuentran:
- Raspados cutáneos: permiten obtener muestras de la piel que posteriormente se examinan al microscopio para buscar ácaros.
- Examen microscópico del pelo y otras muestras: puede utilizarse dependiendo del parásito sospechado.
- Citología: ayuda a detectar infecciones bacterianas o por levaduras que estén complicando las lesiones.
- Otras pruebas dermatológicas: pueden ser necesarias para descartar enfermedades con síntomas similares.
En la sarna sarcóptica puede resultar difícil encontrar los ácaros en los raspados cutáneos. Por este motivo, un resultado negativo no siempre descarta la enfermedad. Si los síntomas y antecedentes son muy compatibles, el veterinario puede considerar otras pruebas o un tratamiento diagnóstico.
El tratamiento depende del tipo de ácaro y del estado del perro. Actualmente existen diferentes medicamentos antiparasitarios eficaces frente a determinadas formas de sarna. La elección del producto, la dosis y la duración deben establecerse por un veterinario.
En la sarna sarcóptica es especialmente importante controlar el contagio. Puede ser necesario tratar también a los perros y otros animales que hayan mantenido contacto con el animal infestado, incluso aunque todavía no presenten síntomas.
Cuando existen infecciones bacterianas o por levaduras secundarias, el veterinario puede añadir tratamientos específicos. Los casos con lesiones extensas pueden necesitar además medidas dirigidas a controlar la inflamación y restaurar la barrera cutánea.
En la demodicosis, el tratamiento y seguimiento dependen de si la enfermedad es localizada o generalizada y de la edad del animal. En perros adultos con formas generalizadas puede ser necesario investigar enfermedades o tratamientos que estén afectando a las defensas del organismo.
No utilices remedios caseros, insecticidas domésticos ni medicamentos antiparasitarios sin indicación profesional. Algunos productos pueden ser ineficaces, irritantes o tóxicos, y retrasar el diagnóstico permite que las lesiones empeoren o que una sarna contagiosa siga transmitiéndose.
Cómo prevenir el contagio de la sarna
La prevención depende nuevamente del tipo de ácaro. En el caso de la sarna sarcóptica, el objetivo es evitar el contacto con animales infestados y controlar tanto a los animales expuestos como los objetos que puedan haber participado en la transmisión.
Si existe un caso confirmado o altamente sospechoso en casa, sigue las indicaciones de tu veterinario y considera estas medidas:
- Limitar el contacto: evita que el perro afectado tenga contacto estrecho con otros animales hasta que el veterinario indique que el riesgo de transmisión está controlado.
- Revisar a los animales convivientes: los perros en contacto pueden necesitar tratamiento aunque no presenten síntomas.
- Lavar camas y mantas: limpia los objetos utilizados habitualmente por el perro siguiendo las recomendaciones veterinarias.
- Limpiar cepillos y utensilios: evita compartirlos con otros animales durante el periodo de tratamiento.
- Cumplir todo el tratamiento: no lo interrumpas simplemente porque el picor o las lesiones hayan mejorado.
- Acudir a las revisiones: permiten comprobar la respuesta y determinar cuándo puede darse por controlado el problema.
La sarna sarcóptica también tiene importancia para las personas. Si alguien que convive con el perro desarrolla picor o lesiones cutáneas, debe consultar con un profesional sanitario e informar de que ha existido contacto con un animal diagnosticado o sospechoso de sarna.
En cambio, no es necesario aislar a un perro con demodicosis de otros perros sanos por miedo a un contagio similar al de la sarna sarcóptica. El veterinario determinará las medidas adecuadas en función del ácaro identificado y del estado del animal.
Por otro lado, con un seguro como el de Swipet puedes afrontar consultas, pruebas diagnósticas, tratamientos y urgencias veterinarias si tu perro desarrolla un problema de salud. Consulta siempre las coberturas, exclusiones, periodos de carencia y condiciones de la póliza.