La Malassezia en perros es una levadura que vive de forma natural en la piel y los oídos de muchos perros. En condiciones normales no causa problemas, pero cuando la piel se desequilibra puede multiplicarse en exceso y provocar dermatitis, picor, mal olor o infecciones recurrentes.
Este problema suele estar relacionado con alergias, humedad, pliegues cutáneos, otitis o enfermedades de base. Por eso, contar con un seguro para perros puede ayudarte a afrontar consultas dermatológicas, pruebas diagnósticas y tratamientos si tu perro sufre infecciones cutáneas.
En este artículo de Swipet te explicamos qué es la Malassezia en perros, cuáles son sus síntomas, por qué aparece, cómo se diagnostica y qué tratamientos puede recomendar el veterinario.
Qué es la Malassezia en perros
Malassezia pachydermatis es una levadura que forma parte de la microbiota normal de la piel canina. El problema aparece cuando se multiplica más de lo habitual y desencadena inflamación cutánea o infección en el oído.
Cuando afecta a la piel, se habla de dermatitis por Malassezia. Cuando afecta al conducto auditivo, puede formar parte de una otitis externa, especialmente en perros con alergias o predisposición a problemas de oído.
No suele ser una enfermedad aislada. En la mayoría de los casos existe una causa de fondo que favorece su crecimiento, por lo que tratar solo la levadura sin controlar el problema principal puede provocar recaídas.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas de Malassezia en perros pueden variar según la zona afectada, pero suelen ser bastante característicos.
- Picor intenso o persistente
- Mal olor en la piel o en los oídos
- Enrojecimiento cutáneo
- Piel grasa o con exceso de sebo
- Descamación o costras
- Oscurecimiento de la piel en casos crónicos
- Caída de pelo localizada
- Lamido frecuente de patas
- Sacudidas de cabeza si afecta a los oídos
- Otitis recurrentes
Las zonas más afectadas suelen ser orejas, patas, axilas, ingles, cuello, abdomen, pliegues cutáneos y alrededor de la boca.
Por qué aparece la Malassezia
La Malassezia suele proliferar cuando la piel pierde su equilibrio natural. Esto puede ocurrir por alergias, humedad, exceso de grasa, pliegues, alteraciones hormonales o problemas inmunitarios.
Alergias
La dermatitis atópica, la alergia alimentaria y la alergia a la picadura de pulga son causas frecuentes de inflamación cutánea. Esa inflamación altera la barrera de la piel y facilita el crecimiento de levaduras.
Humedad y pliegues cutáneos
Las zonas húmedas, cálidas y con poca ventilación favorecen la proliferación de Malassezia. Por eso, los perros con pliegues o piel grasa pueden tener más riesgo.
Otitis recurrentes
En los oídos, la Malassezia puede aparecer cuando hay inflamación, exceso de humedad, alergias o alteraciones del conducto auditivo.
Enfermedades hormonales
Algunos problemas endocrinos, como el hipotiroidismo o el síndrome de Cushing, pueden predisponer a infecciones cutáneas recurrentes.
Razas predispuestas
Algunas razas pueden presentar mayor predisposición a problemas por Malassezia, como Bulldog Francés, Cocker Spaniel, Basset Hound, West Highland White Terrier, Shar Pei, Caniche o Dachshund.
No ignores el picor persistente
La Malassezia puede estar relacionada con alergias, otitis o enfermedades de base. Detectar la causa ayuda a evitar recaídas y mejorar el bienestar de tu perro.
Calcular mi seguroCómo se diagnostica
El diagnóstico debe realizarlo un veterinario mediante exploración dermatológica y pruebas específicas. No basta con observar picor o mal olor, porque otras enfermedades pueden provocar signos similares.
Citología cutánea
La citología es una de las pruebas más utilizadas. Permite observar al microscopio si hay un número elevado de levaduras en la piel.
Citología del oído
Si hay otitis, el veterinario puede tomar una muestra del conducto auditivo para comprobar si existe Malassezia, bacterias o inflamación.
Búsqueda de la causa primaria
Como la Malassezia suele ser secundaria a otro problema, puede ser necesario investigar alergias, parásitos, enfermedades hormonales u otras alteraciones dermatológicas.
Tratamiento de la Malassezia en perros
El tratamiento de la Malassezia en perros depende de la extensión de las lesiones, la zona afectada y la causa que la esté favoreciendo.
Tratamiento tópico
En muchos casos se utilizan champús, espumas, toallitas o soluciones antifúngicas específicas para reducir la cantidad de levaduras en la piel.
Tratamiento para otitis
Si la Malassezia afecta a los oídos, el veterinario puede pautar limpiadores óticos y medicación local según el resultado de la citología.
Tratamiento oral
En casos extensos, graves o recurrentes, pueden ser necesarios antifúngicos orales bajo control veterinario.
Control del problema de base
El punto más importante para evitar recaídas es tratar la causa primaria, como alergias, humedad en pliegues, parásitos, hipotiroidismo o enfermedades crónicas.
Cómo prevenir las recaídas
Prevenir la Malassezia consiste en cuidar la barrera cutánea, mantener la piel seca y controlar las enfermedades que favorecen su aparición.
- Secar bien al perro después del baño, lluvia o playa
- Mantener limpios y secos los pliegues cutáneos
- Usar productos dermatológicos recomendados por el veterinario
- Controlar alergias y parásitos durante todo el año
- Revisar oídos y patas con frecuencia
- Acudir al veterinario si hay picor, mal olor o recaídas
- No usar medicamentos ni champús humanos sin indicación profesional
La Malassezia en perros puede controlarse con un diagnóstico correcto y un tratamiento adaptado, pero es frecuente que vuelva si no se trata la causa de fondo.
Si ves que tu perro tiene picor persistente, mal olor en la piel, otitis repetidas o zonas enrojecidas, consulta con tu veterinario. Sigue el tratamiento adecuado, recuerda seguir con las pautas de prevención que te diga el especialista y cuenta con el apoyo de un seguro para mascotas como el de Swipet para afrontar todas las visitas veterinarias. Cuida de tu perro y ayúdale a mantener una piel sana y una buena calidad de vida.