La gingivitis en gatos y perros es un problema bucal frecuente que afecta a las encías. Aparecen cuando la placa bacteriana se acumula alrededor de los dientes y provoca inflamación, enrojecimiento, dolor o mal aliento.

Aunque puede parecer un problema menor, la gingivitis puede afectar al bienestar diario de perros y gatos, dificultar la alimentación y evolucionar hacia problemas dentales más graves si no se trata a tiempo. En esta guía te explicamos cómo detectar la gingivitis en gatos y la gingivitis en perros, cuáles son sus causas y cómo prevenirla.

Qué es la gingivitis en gatos y perros

La gingivitis es la inflamación de las encías. En perros y gatos suele estar relacionada con la acumulación de placa bacteriana y sarro sobre los dientes, especialmente cerca de la línea de la encía.

La gingivitis en gatos puede aparecer asociada a acumulación de placa, sarro, enfermedades víricas, problemas inmunitarios o inflamación crónica de la boca. En algunos gatos puede causar mucho dolor, incluso aunque externamente los signos parezcan leves.

Lo mismo pasa con la gingivitis en perros, que suele estar muy relacionada con la higiene dental, la acumulación de sarro, la edad, la raza y la falta de limpiezas bucales preventivas. Los perros pequeños y de razas mini suelen tener más predisposición a acumular sarro.

Si no se controla, la gingivitis puede avanzar y afectar a tejidos más profundos que sostienen el diente. Por eso, detectarla pronto es clave para proteger la salud bucal de gatos y perros.

Síntomas de gingivitis en gatos

La gingivitis en gatos puede ser difícil de detectar al principio porque muchos gatos ocultan el dolor. Aun así, hay señales que pueden indicar inflamación en las encías o molestias al comer.

  • Encías rojas o inflamadas
  • Mal aliento
  • Dificultad para masticar
  • Rechazo del pienso seco
  • Babeo excesivo
  • Sangrado leve en las encías
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Irritabilidad o cambios de comportamiento
  • Se lleva la pata a la boca o evita que le toquen la cara

En gatos, cualquier cambio en la forma de comer, masticar o beber debe vigilarse. La gingivitis en gatos puede avanzar sin que el animal muestre signos evidentes hasta que el dolor es importante.

Síntomas de gingivitis en perros

La gingivitis en perros suele manifestarse con mal aliento, encías inflamadas y acumulación visible de sarro. En fases iniciales puede no causar dolor evidente, pero con el tiempo puede afectar a la masticación.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes de la gingivitis en perros:

  • Mal aliento persistente
  • Encías rojas, inflamadas o sensibles
  • Sarro amarillento o marrón en los dientes
  • Sangrado al masticar juguetes o comida dura
  • Dificultad para comer
  • Menos interés por juguetes de morder
  • Babeo excesivo
  • Dolor al tocar la boca
  • Dientes flojos en casos avanzados

La gingivitis en perros no debe normalizarse como algo propio de la edad. El mal aliento intenso, el sarro o las encías inflamadas indican que conviene revisar la boca en una clínica veterinaria.

Causas de la gingivitis en gatos y perros

La causa más habitual de la gingivitis en gatos y perros es la acumulación de placa bacteriana. Si no se elimina, esta placa puede mineralizarse y convertirse en sarro, favoreciendo más inflamación.

  • Placa bacteriana y sarro: la placa se forma de manera natural sobre los dientes después de comer. Si no se controla con higiene dental, puede irritar las encías y provocar gingivitis.
  • Falta de higiene bucal: la ausencia de cepillado dental, revisiones o limpiezas profesionales aumenta el riesgo de gingivitis en perros y gatos.
  • Edad y predisposición individual: los animales adultos y senior suelen acumular más sarro. Además, algunos perros pequeños y algunos gatos pueden tener mayor tendencia a problemas dentales.
  • Enfermedades asociadas: en gatos, algunas enfermedades víricas o inflamatorias pueden favorecer problemas en la boca. Mientras que en perros, enfermedades sistémicas, dieta, genética o alteraciones dentales pueden influir en la salud de las encías.
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Cuida la salud dental de tu mascota

La gingivitis puede causar dolor, mal aliento y problemas al comer. Las revisiones veterinarias ayudan a detectarla antes de que avance.

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Tratamiento para la gingivitis en gatos y perros

El tratamiento de la gingivitis en gatos y en perros depende de la gravedad, del estado de los dientes y de si existe sarro, infección, dolor o enfermedad asociada. Pero estos son algunos de los más frecuentes:

  • Revisión veterinaria. El veterinario examinará dientes, encías, sarro, movilidad dental y posibles lesiones en la boca. En algunos casos puede recomendar pruebas adicionales o una limpieza dental profesional.
  • Limpieza dental profesional. Cuando hay sarro acumulado, el cepillado en casa no es suficiente para retirarlo. Puede ser necesaria una limpieza dental bajo anestesia para eliminar placa y sarro por encima y por debajo de la línea de la encía.
  • Tratamiento del dolor o infección. Si hay dolor, infección o inflamación importante, el veterinario puede pautar medicación específica. No se deben usar antibióticos, antiinflamatorios ni productos humanos sin indicación profesional.
  • Extracciones dentales. En casos avanzados, cuando hay dientes dañados o con pérdida de soporte, puede ser necesario extraer piezas dentales para eliminar dolor y mejorar la calidad de vida.

Todos los tratamientos y operaciones de gatos, así como las operaciones para perros en España suelen tener un coste elevado, por eso, contar con un seguro para mascotas que te ayude a afrontar las revisiones de forma constante hará que la salud bucal de tu perro o felino sea buena y no haya problemas mayores.

Cómo prevenir la gingivitis en gatos y perros

La prevención es la mejor forma de reducir el riesgo de gingivitis en gatos y en perros. La clave está en mantener una rutina de higiene bucal adaptada a cada animal. Desde Swipet te recomendamos:

  • Cepillar los dientes con productos específicos para perros o gatos
  • Introducir la higiene dental poco a poco y con refuerzo positivo
  • Usar snacks, juguetes o productos dentales recomendados por el veterinario
  • Realizar revisiones veterinarias periódicas
  • No ignorar el mal aliento persistente
  • Consultar si hay sangrado, dolor o dificultad para comer
  • Controlar el sarro antes de que avance

Si la gingivitis en gatos o la gingivitis en perros no se trata, puede evolucionar hacia enfermedad periodontal, afectando a los tejidos que sostienen los dientes y aumentando el riesgo de pérdida dental.

También puedes contar con un seguro para perros o un seguro para gatos para estar preparado ante revisiones, limpiezas, pruebas o tratamientos relacionados con la salud bucal de tu mascota.

La gingivitis en gatos y perros puede prevenirse y tratarse si se detecta a tiempo. Observar las encías, controlar el mal aliento y acudir al veterinario ante cualquier cambio es fundamental para evitar dolor y complicaciones.

Así, con una buena higiene dental, revisiones periódicas y el apoyo de Swipet, puedes cuidar mejor la boca de tu perro o gato y ayudarle a mantener una buena calidad de vida.