Las garrapatas en perros son parásitos externos que se adhieren a la piel para alimentarse de sangre. Aunque pueden parecer un problema menor, algunas garrapatas transmiten enfermedades importantes y pueden causar irritación, anemia, infecciones o reacciones locales.

Detectarlas y retirarlas correctamente es fundamental para proteger la salud del perro. En esta guía te explicamos qué son las garrapatas, cómo encontrarlas, cómo quitarlas de forma segura, qué riesgos pueden tener y cómo prevenirlas durante todo el año.

Qué son las garrapatas en perros

Las garrapatas son arácnidos, no insectos. Se encuentran en zonas con vegetación, hierba alta, jardines, parques, campos o áreas por donde pasan animales. Cuando un perro se acerca, pueden engancharse al pelo y desplazarse hasta encontrar una zona adecuada para fijarse a la piel.

Una vez adheridas, se alimentan de sangre y pueden aumentar de tamaño. Algunas se detectan fácilmente al tacto, mientras que otras pasan desapercibidas, sobre todo si el perro tiene mucho pelo.

Las zonas donde suelen encontrarse con más frecuencia son orejas, cuello, axilas, ingles, entre los dedos, alrededor de los ojos y bajo el collar.

Síntomas y señales de garrapatas

Muchas veces el primer signo es ver la garrapata adherida a la piel. Sin embargo, también pueden aparecer otras señales.

  • Bultito oscuro o redondeado adherido a la piel
  • Picor o rascado en una zona concreta
  • Enrojecimiento o inflamación local
  • Costras o pequeñas heridas
  • Lamido excesivo
  • Decaimiento si existe enfermedad transmitida por garrapatas
  • Fiebre, cojera o pérdida de apetito en algunos casos

Tras paseos por zonas de campo, monte, jardines o parques con vegetación, conviene revisar el cuerpo del perro con calma, especialmente en primavera, verano y otoño, aunque las garrapatas pueden aparecer durante todo el año en algunas zonas.

Cómo quitar una garrapata a un perro

Si encuentras una garrapata adherida, lo más importante es retirarla correctamente y sin aplastarla.

Pasos para retirarla de forma segura

  • Usa pinzas finas o un gancho específico para garrapatas
  • Sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel
  • Tira con firmeza y de forma recta, sin girar ni aplastar el cuerpo
  • Limpia la zona con un antiséptico apto para perros
  • Lávate bien las manos después
  • Observa la zona durante los días siguientes

No apliques aceite, alcohol, vaselina, calor ni productos caseros sobre la garrapata antes de retirarla. Estos métodos no son recomendables y pueden aumentar el riesgo de irritación o transmisión de patógenos.

Riesgos y enfermedades que pueden transmitir

Las garrapatas pueden transmitir diferentes agentes infecciosos. El riesgo depende del tipo de garrapata, la zona geográfica, el tiempo que permanece adherida y el estado de salud del perro.

Enfermedades transmitidas por garrapatas

Entre las enfermedades asociadas a garrapatas en perros se encuentran la ehrlichiosis, anaplasmosis, babesiosis, borreliosis o enfermedad de Lyme, entre otras.

Estas enfermedades pueden provocar síntomas como fiebre, apatía, pérdida de apetito, cojera, dolor articular, alteraciones sanguíneas o debilidad.

Reacciones locales

Incluso cuando no transmiten una enfermedad, las garrapatas pueden causar inflamación, picor, enrojecimiento o pequeñas heridas en la piel del perro.

Anemia en infestaciones graves

En infestaciones importantes, especialmente en cachorros, perros pequeños o animales debilitados, la pérdida de sangre puede contribuir a la aparición de anemia en perros.

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Protege a tu perro frente a parásitos y enfermedades

Las garrapatas pueden transmitir enfermedades que requieren pruebas, revisiones y tratamiento veterinario. Con Swipet puedes estar preparado ante imprevistos de salud.

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Tratamiento para garrapatas en perros

El tratamiento dependerá de si el perro solo tiene una garrapata aislada, una infestación más amplia o signos compatibles con una enfermedad transmitida por parásitos.

Retirada de garrapatas

La retirada manual correcta es el primer paso si hay una o pocas garrapatas visibles. Después, conviene revisar todo el cuerpo para comprobar si hay más.

Antiparasitarios externos

El veterinario puede recomendar pipetas, comprimidos, collares o sprays antiparasitarios según la edad, peso, estilo de vida y zona donde vive el perro.

Pruebas veterinarias

Si el perro presenta fiebre, decaimiento, cojera, encías pálidas, pérdida de apetito o cambios de comportamiento tras una picadura, pueden ser necesarias analíticas o pruebas específicas.

Tratamiento de enfermedades asociadas

Si existe una enfermedad transmitida por garrapatas, el veterinario indicará el tratamiento adecuado según el diagnóstico.

Eso si, contar con un seguro para perros puede ayudarte a afrontar consultas, analíticas, pruebas diagnósticas y tratamientos si tu perro sufre problemas relacionados con garrapatas u otros parásitos.

Cómo prevenir las garrapatas en perros

La prevención es la forma más eficaz de reducir el riesgo de picaduras y enfermedades transmitidas por garrapatas.

  • Usa antiparasitarios recomendados por tu veterinario
  • Mantén la protección durante todo el año si vives en zona de riesgo
  • Revisa el cuerpo del perro después de paseos por campo, parques o jardines
  • Evita zonas de hierba alta o vegetación densa cuando sea posible
  • Mantén limpios y controlados jardines, patios y zonas exteriores
  • Revisa especialmente orejas, cuello, axilas, ingles y entre los dedos
  • No uses productos para otras especies sin indicación veterinaria

Las garrapatas en perros pueden aparecer durante gran parte del año y no siempre se detectan a simple vista. Revisar al perro después de los paseos y mantener una prevención antiparasitaria adecuada ayuda a reducir riesgos.

Si encuentras una garrapata, retirala correctamente y observa la evolución del perro. Ante fiebre, apatía, cojera, pérdida de apetito o encías pálidas, consulta con tu veterinario. Con prevención, revisiones y el apoyo de un seguro para mascotas como Swipet, puedes proteger mejor la salud de tu perro.