La dentición en perros es el proceso mediante el cual aparecen primero los dientes de leche del cachorro y, posteriormente, estos son sustituidos por los dientes permanentes. Al igual que las personas, los perros desarrollan dos denticiones a lo largo de su vida: una temporal o decidua y otra definitiva.

La mayoría de los cachorros tiene 28 dientes de leche, mientras que un perro adulto suele tener 42 dientes permanentes. Los primeros dientes deciduos empiezan a aparecer aproximadamente entre las 3 y 5 semanas de edad y, unos meses después, comienza el proceso de sustitución por la dentición adulta.

Durante esta etapa es habitual que el cachorro tenga una mayor necesidad de morder y masticar objetos. Sin embargo, también es un momento importante para revisar el desarrollo de la boca, porque pueden aparecer problemas como dientes de leche persistentes, dientes permanentes que no erupcionan correctamente o alteraciones de la mordida.

Qué es la dentición en perros

Los perros, como otros mamíferos, tienen dos juegos de dientes durante su vida. El primero corresponde a los dientes deciduos, temporales o de leche. Son dientes más pequeños y afilados adaptados al tamaño de la boca del cachorro.

La dentición temporal está formada normalmente por 28 dientes. A medida que el cachorro crece y sus mandíbulas aumentan de tamaño, estos dientes son sustituidos por una dentición permanente más grande y numerosa.

Un perro adulto suele tener 42 dientes permanentes, distribuidos en diferentes tipos:

  • 12 incisivos: seis superiores y seis inferiores, situados en la parte delantera de la boca.
  • 4 caninos: los grandes dientes puntiagudos situados a ambos lados de los incisivos.
  • 16 premolares: se encuentran detrás de los caninos y participan principalmente en cortar y triturar los alimentos.
  • 10 molares: están situados en la zona posterior de la boca y forman parte de la dentición permanente.

Los cachorros no tienen molares deciduos. Estos aparecen directamente como dientes permanentes durante el desarrollo de la dentición adulta.

La cifra de 42 dientes corresponde a la dentición adulta habitual, aunque algunos perros pueden tener menos dientes por causas congénitas, pérdida dental, falta de erupción u otros problemas. También pueden aparecer dientes supernumerarios.

Cuándo cambian los dientes los perros

Una de las preguntas más frecuentes es a qué edad cambian los dientes los perros. Aunque existen variaciones individuales y relacionadas con la raza, el desarrollo dental sigue unas etapas relativamente predecibles.

Los cachorros nacen sin dientes visibles. Los dientes de leche empiezan a erupcionar aproximadamente entre las 3 y 5 semanas de edad y la dentición decidua suele estar presente durante las primeras semanas de vida.

Posteriormente comienza el recambio dental. De forma general:

  • 3-5 semanas: comienzan a aparecer los dientes de leche.
  • Primeros meses de vida: el cachorro cuenta con su dentición temporal de aproximadamente 28 dientes.
  • Alrededor de los 4 meses: comienza de forma evidente el recambio de los dientes de leche por los permanentes.
  • 4-7 meses: tiene lugar gran parte de la erupción de la dentición permanente.
  • Alrededor de los 7 meses: la mayoría de los perros ya tiene presentes sus 42 dientes permanentes.

Estas edades son orientativas. Puede haber diferencias entre individuos y razas, y algunos perros de razas pequeñas pueden presentar una erupción dental más tardía o problemas de persistencia de los dientes de leche.

Durante el recambio es posible encontrar algún pequeño diente en el suelo, en la cama o junto a un juguete. Sin embargo, muchos propietarios nunca llegan a ver los dientes que pierde su cachorro, ya que es frecuente que los trague accidentalmente mientras come o mastica. Esto generalmente no supone un problema.

Síntomas de la dentición en cachorros

El cambio de dientes de un cachorro forma parte de su desarrollo normal. Durante esta etapa puede aumentar la conducta de masticación y aparecer una ligera sensibilidad en las encías. Entre los cambios que pueden observarse durante la dentición se encuentran:

  • Mayor necesidad de morder: el cachorro busca objetos, juguetes y otras superficies que pueda masticar.
  • Encías sensibles: la caída de los dientes temporales y la salida de los permanentes pueden producir molestias leves.
  • Pequeñas cantidades de sangre: ocasionalmente puede observarse una ligera mancha rojiza en un juguete cuando cae un diente.
  • Dientes que se mueven: los dientes temporales pueden aflojarse antes de desprenderse.
  • Cambios en la masticación: algunos cachorros buscan morder con más frecuencia durante el recambio dental.

El hecho de que el cachorro quiera morder prácticamente todo lo que encuentra no significa necesariamente que exista un problema dental. Masticar y explorar con la boca son conductas normales durante esta etapa del desarrollo.

Sin embargo, un dolor intenso, sangrado abundante, inflamación marcada, rechazo persistente de la comida o un olor desagradable intenso de la boca no deberían atribuirse simplemente al cambio de dientes. Si aparecen, conviene consultar con el veterinario.

Las revisiones durante los primeros meses permiten comprobar que los dientes están apareciendo correctamente. Para estar prevenido ante consultas, pruebas diagnósticas o tratamientos veterinarios, también puede resultar útil contar con un seguro para cachorros y revisar sus coberturas y condiciones.

Cómo cuidar a un cachorro durante la dentición

Durante la dentición, el cachorro necesita poder satisfacer su necesidad natural de masticar sin poner en riesgo sus dientes. Una de las medidas más importantes es ofrecerle juguetes seguros y apropiados para su edad y tamaño. Algunas recomendaciones durante esta etapa son:

  • Proporcionar juguetes adecuados: deben tener un tamaño que evite que puedan ser tragados y una dureza que no ponga en riesgo los dientes.
  • Supervisar la masticación: retira cualquier juguete que se rompa o empiece a desprender fragmentos.
  • Evitar objetos excesivamente duros: huesos, astas y otros objetos muy rígidos pueden favorecer fracturas dentales.
  • Redirigir las mordidas: si intenta morder muebles, cables, zapatos o manos, ofrécele una alternativa apropiada en lugar de castigarlo.
  • Revisar regularmente su boca: observa si aparecen los dientes permanentes mientras los temporales permanecen en su sitio.
  • Acostumbrarlo progresivamente a la manipulación: tocar con suavidad labios, encías y dientes facilita las futuras revisiones y la higiene oral.

No es recomendable intentar arrancar un diente de leche en casa, aunque parezca estar suelto. Los dientes temporales tienen raíces y una manipulación inadecuada puede provocar dolor, fracturas o lesiones en los tejidos de la boca.

También conviene aprovechar las revisiones veterinarias habituales del cachorro para que el profesional examine la erupción dental y la mordida. Detectar un problema durante el crecimiento puede evitar alteraciones más importantes posteriormente.

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¿Ves dos colmillos ocupando prácticamente el mismo espacio?

Puede tratarse de un diente de leche persistente. Conviene que un veterinario revise la boca para evitar desplazamientos de los dientes definitivos, problemas de mordida y acumulación de restos.

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Problemas durante el cambio de dientes

Aunque la dentición suele desarrollarse sin complicaciones, es importante revisar la boca del cachorro durante el recambio. Uno de los problemas más frecuentes es la presencia de dientes deciduos persistentes o retenidos.

En condiciones normales, el diente de leche debería caer conforme aparece su sucesor permanente. Si el diente definitivo comienza a erupcionar pero el temporal sigue firmemente colocado, pueden quedar dos dientes ocupando una zona destinada a uno solo.

Este problema se observa con especial frecuencia en los caninos y es más habitual en perros de razas pequeñas. La persistencia de dientes de leche puede provocar:

  • Desplazamiento del diente permanente
  • Apiñamiento dental
  • Alteraciones de la mordida o maloclusión
  • Acumulación de comida entre los dientes
  • Mayor predisposición a problemas periodontales
  • Contacto anómalo de un diente con otros dientes o con los tejidos blandos de la boca

Por este motivo, si un diente de leche permanece cuando el correspondiente diente permanente ya está erupcionando, debe ser valorado por un veterinario. Cuando está indicada la extracción, esta debe realizarse cuidadosamente para evitar dañar el diente permanente.

También debe revisarse cualquier zona en la que debería haber aparecido un diente permanente pero este no sea visible. En estos casos pueden ser necesarias radiografías dentales para determinar si el diente no se ha desarrollado o permanece sin erupcionar debajo de la encía.

Otros signos que justifican una revisión veterinaria incluyen:

  • Dientes fracturados
  • Sangrado oral abundante o persistente
  • Inflamación marcada de las encías
  • Dolor al abrir la boca o comer
  • Dificultad para masticar
  • Rechazo persistente de la comida
  • Dientes permanentes que crecen en una posición anormal
  • Dientes que lesionan el paladar, las encías u otros tejidos de la boca

La detección temprana es especialmente importante porque un diente deciduo persistente puede modificar la posición del permanente en poco tiempo y contribuir posteriormente a problemas de mordida o enfermedad periodontal.

Cómo cuidar los dientes definitivos del perro

Una vez finalizado el cambio de dientes, comienza una etapa que durará toda la vida del perro. La dentición permanente no vuelve a renovarse, por lo que establecer una buena higiene dental desde joven ayuda a proteger dientes y encías.

Entre las principales medidas de cuidado dental se encuentran:

  • Acostumbrar al perro al cepillado: la adaptación debe realizarse de forma gradual y positiva.
  • Utilizar productos específicos para perros: no deben emplearse dentífricos humanos salvo indicación veterinaria.
  • Revisar regularmente la boca: observa las encías, dientes y cualquier cambio en la mordida.
  • Realizar controles veterinarios: permiten detectar problemas dentales antes de que sean evidentes para el propietario.
  • Elegir productos dentales seguros: consulta con el veterinario qué opciones son adecuadas para el tamaño y las necesidades de tu perro.
  • Evitar objetos excesivamente duros: un objeto capaz de resistir una mordida no significa necesariamente que sea seguro para los dientes.

El cepillado puede empezar a introducirse progresivamente desde cachorro para que el animal se acostumbre a la manipulación de la boca. Durante las fases en las que las encías estén especialmente sensibles por la caída y erupción de dientes, conviene evitar experiencias dolorosas o forzar la manipulación.

Cuando la dentición permanente esté establecida, el veterinario puede recomendar una rutina de higiene adaptada al perro. Las revisiones periódicas también permiten detectar acumulación de placa y cálculo, gingivitis, dientes fracturados u otras alteraciones.

Por otro lado, con un seguro para perros como el de Swipet puedes afrontar consultas, pruebas diagnósticas, tratamientos y urgencias veterinarias si se desarrolla un problema de salud dental en perros. Consulta siempre las coberturas, exclusiones, periodos de carencia y condiciones de la póliza.

En resumen, la dentición de los perros comienza durante las primeras semanas de vida y el cambio a los dientes definitivos se completa generalmente alrededor de los 7 meses. Revisar la boca durante este periodo, ofrecer juguetes seguros y acudir al veterinario si un diente de leche no cae o la dentición parece anormal ayuda a que el cachorro llegue a la edad adulta con una boca sana.